mover las piedras
en proceso
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“Mover las piedras” es un proyecto de investigación artística iniciado en 2024 durante la residencia Arte Sumapaz (Colombia) y actualmente en desarrollo. Parte de la piedra como objeto simbólico, archivo y cuerpo; como soporte de memoria ancestral y como territorio en disputa, atravesado por procesos de colonización, extractivismo y violencia epistémica.
El proyecto se despliega entre disciplinas: lo textil, lo gráfico, lo pictórico, lo audiovisual y lo performativo conviven como manifestaciones de un mismo impulso. Mi interés no es clasificar, sino dejar que las formas emerjan desde la experiencia y desde la pregunta: ¿cómo escuchar en las piedras memorias silenciadas?, ¿cómo moverlas hacia el presente sin arrancarlas de su tiempo?, ¿qué imaginarios se abren cuando las piedras se convierten en narradoras de historias?
Desde una mirada feminista y decolonial, Mover las piedras propone prácticas alternativas de conocimiento: bordado, oralidad, intuición, ficción especulativa, cognición sensorial. Se trata de descentrar la palabra escrita como único medio de transmisión y abrir espacio a saberes encarnados, emocionales y colectivos.
A futuro, el proyecto se concibe como una instalación expositiva: textiles, collages, pigmentos y una pieza audiovisual acompañada de textos poéticos conformarán un espacio de resonancia, un territorio sensible donde la memoria mineral y la imaginación especulativa se encuentren para tejer hilos entre pasado, presente y futuros posibles.
Ir a la roca con tanta frecuencia y observar el paisaje.
Pensar en los conocimientos ancestrales y la sabiduría que nos da el territorio y que llevamos dentro.
La desconexión con la tierra y con nuestros cuerpos; la búsqueda de hogar cuando te vas de tu tierra.
La búsqueda de respuestas en textos y artefactos cuando en realidad están en el silencio y la escucha.
La ruptura de los lazos que nos conectan a nuestro pasado.
El potencial infinito de aprender sobre el mundo a través de la observación y la experiencia.
El privilegio de poder dedicar toda nuestra atención a algo durante el tiempo suficiente para descubrir el mundo.
Las piedras son un vehículo, como podrían ser las montañas, el río, las nubes, las estrellas, las raíces de un árbol o una marea de hormiguitas cruzando un camino.
La atención plena, la escucha, la observación, la apertura, la humildad, la reverencia, la sacralización, la ritualidad, la paciencia, la calma, el no-tiempo.
Dejar a un lado, por un momento siquiera, el culto a la razón y a la palabra escrita.
Poner de cabeza las jerarquías, cuestionar la versión de los ganadores, observar el transitar de los humanos por la tierra con humor y compasión, como se observa a un adolescente aprender de la vida cometiendo errores y creyendo que lo sabe todo.
Así nos observan las piedras.
Para ellas somos uno, que aprende, que olvida, que destruye, que crea, que conquista, que cuida, que construye nuevas ficciones constantemente, que cuando parece que por fin va por buen camino vuelve a tropezar y tiene que empezar de nuevo.
La esperanza radical de que cada nuevo tropiezo nos acerca más a la sabiduría y de que los últimos siglos de conquista y destrucción son solo un segundo en la gran línea de tiempo que nos lleva hacia algo mejor.
Las piedras estarán ahí para verlo.
Documentación de la exposición 13 Mujeres. Arte Sumapaz/Victoria's Secret Fund Fellowships.
Agosto 2024, Galería Lamazone, Bogotá